Frases sobre veces
página 41

Javier Cercas Foto
Sigmund Freud Foto
Donna Tartt Foto
Alejandro Dolina Foto
Juan José Saer Foto

“Se quedan un momento inmóviles y en silencio, mirándose, hasta que Wenceslao sacude la cabeza en dirección al cordero y dice:
—Lo despenamos y en paz.
Más adelante será una res roja, vacía, colgando de un gancho, después se dorará despacio al fuego de las brasas, sobre la parrilla, al lado del horno, después será servido en pedazos sobre las fuentes de loza cachada, repartido, devorado, hasta que queden los huesos todavía jugosos, llenos de filamentos a medio masticar que los perros recogerán al vuelo con un tarascón rápido y seguro y enterrarán en algún lugar del campo al que regresarán en los momentos de hambruna y comenzarán a roer tranquilos y empecinados sosteniéndolos con las patas delanteras e inclinando de costado la cabeza para morder mejor, dando tirones cortos y enérgicos, hasta dejarlos hechos unas láminas o unos cilindros duros y resecos que los niños dispersarán, pateándolos o recogiéndolos para tirárselos entre ellos en los mediodías calcinados en que atravesarán el campo para comprar soda y vino en el almacén de Berini, objetos ya irreconocibles que quedarán semienterrados y ocultos por los yuyos en diferentes puntos del campo durante un tiempo incalculable, indefinido, en el que arados, lluvias, excavaciones, cataclismos, la palpitación de la tierra que se mueve continua bajo la apariencia del reposo, los pasearán del interior a la superficie, de la superficie al interior, cada vez más despedazados, más irreconocibles, hechos fragmentos, pulverizados, flotando impalpables en el aire o petrificados en la tierra, sustancia de todos los reinos tragada incesantemente por la tierra o incesantemente vuelta a vomitar, viajando por todos los reinos —vegetal, animal, mineral— y cristalizando en muchas formas diferentes y posibles, incluso en la de otros corderos, incluso en la de infinitos corderos, menos en la de ese cordero hacia el que ahora se dirige Wenceslao llevando el cuchillo y la palangana.”

Juan José Saer (1937–2005) escritor argentino

El limonero real

Stefan Zweig Foto
Ken Robinson Foto
Jorge Luis Borges Foto
Yasunari Kawabata Foto
Oscar Wilde Foto
Bertrand Russell Foto
Alexandre Dumas (padre) Foto
Haruki Murakami Foto
Roberto Alifano Foto
Alberto Moravia Foto
Viktor Frankl Foto
Terry Pratchett Foto
Steven D. Levitt Foto
Agatha Christie Foto

“Aunque se lamentaba de tener que cumplir sus compromisos sociales y se declaraba amante de la soledad, a Poirot le gustaban muchísimo todas estas cosas. el que le bailaran el agua y le trataran como el centro de la reunión le venía de perilla.
En algunas ocasiones llegaba a ronronear como un gato. Le he visto recibir tranquilamente los cumplidos más desorbitados como si se tratara de un homenaje merecido, y proferir con el peor gusto frases tan engreídas que me resisto a ponerlas por escrito.
Algunas veces discutía conmigo sobre este tema.
-Pero, amigo mío, yo no soy anglosajón. ¿Por qué motivo he de hacerme el hipócrita? Sí, sí, eso es lo que hacen todos ustedes. El aviador que ha realizado un vuelo difícil, el campeón de tenis, bajan los ojos y farfullan de un modo ininteligible que "no tiene importancia". ¿Lo creen ellos así? En absoluto. Admitirían la hazaña si la hubiera realizado otro. Por lo tanto, lógicamente tienen que admirarla habiéndola realizado ellos. Pero su educación les impide reconocerlo. Yo no soy así. Las cualidades que yo poseo las respetaría en otro. Se da la circunstancia de que en mi terreno no hay nada que me iguale. C'est dommage! Por lo tanto, reconozco abiertamente y sin hipocresía que soy un gran hombre. Poseo las virtudes del orden, el método y la psicología en un grado extraordinario. Soy, en una palabra, Hércules Poirot. ¿Por qué motivo tengo que ponerme colorado, y tartamudear y farfullar entre dientes diciendo que soy muy tonto? No sería cierto.”

Agatha Christie (1890–1976) escritora inglesa

The Regatta Mystery and Other Stories

Lewis Carroll Foto

“pues a esta curiosa criatura le gustaba mucho pretender que era dos personas a la vez.”

Lewis Carroll (1832–1898) diácono anglicano, lógico, matemático, fotógrafo y escritor británico

Alicia en el País de las Maravillas

Aldous Huxley Foto
Francis Scott Fitzgerald Foto
Karen Marie Moning Foto
Harper Lee Foto
Italo Calvino Foto

“¿Podré decir alguna vez: "hoy escribe", al igual que "hoy llueve", "hoy hace viento"?”

Italo Calvino (1923–1985) Escritor y periodista italiano

If on a Winter's Night a Traveler

Cecelia Ahern Foto
Mario Benedetti Foto

“Dios hace a veces esos chistes: darnos una vocación para la que no tenemos talento.”

Marcelo Birmajer (1966) escritor argentino

Las nieves del tiempo: El policial

Oscar Wilde Foto

“Los investigadores estiman que puede haber hasta 10 veces más genes que incrementan el peso corporal que los que lo disminuyen.”

Master Your Metabolism: The 3 Diet Secrets to Naturally Balancing Your Hormones for a Hot and Healthy Body!

Vicente Blasco Ibáñez Foto
Paulo Coelho Foto
Alice Munro Foto
Carlos Ruiz Zafón Foto
Philip K. Dick Foto
Allan Kardec Foto

“INSTRUCIONES DE LOS ESPÍRITUS La ley de amor 8. El amor resume toda la doctrina de Jesús, porque es el sentimiento por excelencia, y los sentimientos son los instintos elevados a la altura del progreso realizado. El hombre en su origen sólo tiene instintos; más adelantado y corrompido, sólo tiene sensaciones; pero instruido y purificado, tiene sentimientos, y el punto exquisito del sentimiento es el amor; no el amor en el sentido vulgar de la palabra, sino ese sol interior que condensa y reúne en su ardiente foco todas las aspiraciones y todas las revelaciones sobrehumanas. La ley de amor reemplaza a la personalidad por la fusión de los seres, y aniquila las miserias sociales. ¡Feliz aquel que, elevándose sobre su humanidad, quiere con grande amor a sus hermanos doloridos! ¡Feliz aquel que ama, porque no conoce ni la carestía del alma ni la del cuerpo; sus pies son ligeros y vive como transportado fuera de sí mismo! Luego que Jesús hubo pronunciado esta divina palabra: amor, hizo con ella estremecer a los pueblos, y los mártires, embriagados de esperanza, descendían al circo. El Espiritismo, a su vez viene a pronunciar la segunda palabra del alfabeto divino; estad atentos, porque esa palabra levanta la piedra de las tumbas vacías, y la "reencarnación", triunfando de la muerte revela al hombre ofuscado su patrimonio intelectual; ya no le conduce a los suplicios, sino a la conquista de su ser elevado y transfigurado. La sangre ha rescatado al espíritu y el espíritu debe rescatar hoy al hombre de la materia. He dicho que el hombre en su principio sólo tiene instintos; aquel, pues, en quien dominan los instintos está más próximo al punto de partida que al fin. Para adelantar hacia éste, es preciso vencer los instintos en provecho de los sentimientos, es decir, perfeccionar éstos sofocando los gérmenes latentes de la materia. Los instintos son la germinación y los embriones del sentimiento; llevan consigo el progreso, como la bellota encierra la encina; y los seres menos avanzados son los que permanecen avasallados por sus instintos. El espíritu debe ser cultivado como un campo: toda la riqueza futura depende del trabajo presente, y más que bienes terrestres os traerá la gloriosa elevación; entonces será cuando, comprendiendo la ley de amor que une a todos los seres, buscaréis en ella los suaves goces del alma, que son los preludios de los goces celestes. (Lázaro. París, 1862).”

Allan Kardec (1804–1869)

El Evangelio segun los Espiritus

Aldous Huxley Foto
Niall Ferguson Foto
Kathy Reichs Foto
David Toscana Foto
Emil Cioran Foto
Karen Marie Moning Foto
Yasunari Kawabata Foto
Stefan Zweig Foto
Jorge Fernández Díaz Foto
Ricardo Piglia Foto
Harper Lee Foto
Paulo Coelho Foto
Cecelia Ahern Foto
Hank Hanegraaff Foto
Victor Hugo Foto
Lurlene McDaniel Foto
Arthur Conan Doyle Foto
Juan José Saer Foto
Philippe Claudel Foto
Ivan Illich Foto
Cormac McCarthy Foto
George Orwell Foto

“Esa era la mayor sutileza: inducir conscientemente a la inconsciencia, y luego, una vez más, volverse inconsciente del acto de hipnosis que acababas de realizar. Incluso la comprensión del término doblepiensa, implicaba el uso del doblepiensa”

1984
Variante: Esa era la mayor sutileza: inducir conscientemente a la inconsciencia, y luego, una vez más, volverse inconsciente del acto de hipnosis que acababas de realizar. Incluso la comprensión del término, implicaba el uso del doblepiensa.

Carlos Ruiz Zafón Foto
Julian Barnes Foto
Michel Houellebecq Foto
Carl Sagan Foto
Markus Zusak Foto
Cormac McCarthy Foto
Nicolás Maquiavelo Foto
Isabel Abedi Foto
Mario Benedetti Foto
Manuel Rivas Foto
Stephen King Foto
Luigi Pirandello Foto

“¿Reconoce tal vez, también usted, ahora, que hace un minuto era otro?”

Luigi Pirandello (1867–1936) dramaturgo, novelista y escritor de relatos cortos italiano

Uno, ninguno y cien mil

Isabel Allende Foto
Gabriel García Márquez Foto
Mario Benedetti Foto
Carlos Ruiz Zafón Foto
Robin S. Sharma Foto
Gillian Flynn Foto
Gioconda Belli Foto
Yann Martel Foto
Graham Greene Foto
Mario Vargas Llosa Foto
Viktor Frankl Foto
Milan Kundera Foto
Aldous Huxley Foto
Susan Elizabeth Phillips Foto
Cassandra Clare Foto